Describe, muy correctamente a mi parecer, la triste situación de este partido en España, la disgregación por "familias", personalismos de algunos, diferentes opciones políticas de pactos, etc.
Pero creo que a la vez comete un fallo. Empieza el artículo hablando de estos personalimos como error de una estrategia política, pero luego el periodísta no tiene ningún problema en entrevistar a estas personas (Oms, Hammerstein, Cabal,...) en vez de a las bases del propio partido.
Lo mejor de todo es la esperanza que deja para lo de Hondarribia, el comentario del eurodiputado dando a entender que puede ser una buena opción, Esteban Cabal esperanzado y el primer comentario que deja un lector animándonos a que salga todo esto bien porque lo necesitamos. Eso haremos, o al menos lo intentaremos, porque lo de Hondarribia no es uno más de "40.000" foros que existen (como dice Oms en la entrevista).


